Resistencia a la abrasión

Resistencia a la abrasión

Una de las características más importantes es la resistencia a la abrasión, es la capacidad de soportar el desgaste al rose. El sofá de nuestro hogar tiene infinidad de usos y, por lo tanto, está sujeto a un desgaste por el rozamiento. Sobre él se descansa, se ve la tele, se lee, juegan los niños y las mascotas, y un sinfín de experiencias nuevas cada día. Para asegurar una buena calidad, el sofá debe tapizarse con un tejido resistente a la fricción, a las roturas y, en definitiva, al desgaste.

Esto se mide con un test de abrasión llamado Martindale, utilizando una maquina especialmente diseñada, la cual roza la tela a probar con otra tela a una presión constante, para saber qué cantidad de roces resiste

Una tela se considera apta para tapicería, cuando supera los 20,000 ciclos. Cada ciclo intenta emular una “sentada en el sofá”, o más exactamente, el roce del cuerpo o de algún objeto contra la tela.

Según los ciclos los podemos clasificar de la siguiente manera:

  • Menos de 10,000 ciclos: Tapicería Decorativa, cojines, colchas.
  • Entre 10,000 y 15,000 ciclos: Uso residencial ligero, recomendado para piezas auxiliares como butacas descalzadoras o pufs.
  • Hasta 25,000 ciclos: Piezas de uso diarios, butacas, sofás, sillas, cabeceras.
  • Más de 30,000 ciclos: Recomendados para uso comercial intenso.